Terapias – Agentes Físicos – Crioterapia2018-12-18T10:05:55+00:00

Terapias > Agentes Físicos

Crioterapia

La Crioterapia es la aplicación de frío con fines terapéuticos.

El frío es un agente térmico. Su objetivo es robar calor al organismo. Esto induce unos efectos fisiológicos en el organismo.

Los agentes térmicos se clasifican, como norma general, según:

  1. Profundidad: Superficial, Media, Profundo.
  2. Medio de transferencia: El medio por el cual se transforma y se elimina el calor corporal.
  3. Tipo: Material o sistema utilizado para transformar eliminar ese calor. Los métodos son muy variados como: Compresas frías; Bolas químicas o gelatinosas frías; Masaje con hielo, con alcohol; Aire frío…
Profundidad Medio de transferencia Tipos de técnicas
Superficial

(Como norma 1 cm de profundidad.)

Conducción Hidrocolator o Hotpack
Compresas frías
Bolsas de materiales gelatinosos
Bolsas químicas
Masoterapia, con hielo
Hidroterapia, baños de agua fría
Hidroterapia, baños de contraste
Hidroterapia, inversiones en agua con hielo
Evaporación Aire frío seco
Aerosoles
Vaporizadores

Tabla 1. Algunos tipos de calor según su profundidad y medio que usan para “viajar”.

El paciente/cliente notará los siguientes efectos del tratamiento:

  1. Frío en la zona tratada. Durante y después de tratamiento, durante un periodo de tiempo.
  2. Piel blanca por vasoconstricción. El aporte sanguíneo se reduce en la zona.
  3. Enrojecimiento, en la zona tratada por vasodilatación. Intento del cuerpo por mantener la temperatura corporal.
  4. Disminución del dolor.
El procedimiento terapéutico varía según el tipo de técnica utilizada. De este modo tenemos:

Tipos de técnicas Características
Hidrocolator o hotpacks Consisten en una bolsa que contiene, normalmente, un gel. Ésta se en fría para que vaya desprendiendo el frío poco a poco.
Compresas frías Compresa, normalmente de tela, que se humedece con agua fría y se escurre. Su temperatura se disipa rápidamente. Por eso se cambian cada 5 minutos.
Bolsas químicas Bolsa con productos químicos que, al juntarse, generan frío. Reacción endotérmica.
Aire frío Se puede aplicar de forma: 1.- Local: Aplicadores que se adaptan a la zona a tratar o bien se aplica aire frío directamente; 2.- General: Son cabinas o habitaciones adaptadas a este fin. La duración del tratamiento depende de la sustancia usada.
Hidroterapia Uso del agua para tratar. En este caso, de la termoterapia, es agua fría: Con o sin sustancias disueltas en ella que favorezcan la terapia; Uso o no de chorros de presión; Alternancias o no de baños fríos y calientes…
Masoterapia Uso de las manos, normalmente mediante un masaje, más un ente frío. Éste puede ser: hielo; cremas; espray… todos aquellos que produzcan la pérdida de calor local/corporal. En pos de obtener un objetivo terapéutico.

La dosificación vendrá definida, por norma general, por tres condicionantes:

  1. Paciente/cliente:
    1. Respuesta biológica/fisiológica del paciente/cliente. Que como norma general viene definida por: Edad del paciente; Fase en que se encuentre la patología y tipo; Anamnesis (Historia clínica.)
    2. Tipo de lesión: Muscular; Nervioso; Vascular.
    3. Fase en que se encuentre la lesión: Aguda; Crónica (tanto a nivel temporal como algesia).
    4. Zona en que se encuentre la lesión: Superficial; Media; Profunda.
    5. Superficie a tratar.
  2. Planteamiento terapéutico:
    1. Tratar signos y síntomas. Se pueden tratar los dos o sólo uno. Si se trata sólo los síntomas no implica que se trate la etiología, la causa de la patología.
    2. Tratar etiología, la causa de la patología.
    3. Tratamiento combinado. Combinación de los 2 puntos anteriores.
  3. Equipo:
    1. Tipo de energía aplicado al cuerpo. Pero como toda energía que llega al cuerpo humano esta es: Conducida; Absorbida y Transformada. El porcentaje de una u otra depende de varios factores.
    2. Estado del equipo. Debe estar en buen estado: conservación; limpieza…

Extendiendo un poco el punto 2, planteamiento terapéutico, hay dos formas de llevar a cabo una terapia:

  1. Sin respuesta biológica aparente. Una tendencia considera que nunca se debe provocar respuestas molestas ni aumento de inflamación en el paciente/cliente.
  2. Con respuesta biológica aparente. La contraria si no hay respuestas/reacciones biológicas, aunque genere dolor e inflamación, la terapia no habrá sido suficiente.

(En la primera tendencia las dosis son bajas y en la segunda son altas. Se le comunicará al paciente/cliente estas dos posibilidades para que las tenga en cuenta y decida en consecuencia, derecho de autonomía. Estas dos respuestas están vinculadas con el Rango terapéutico y Riesgo beneficio.)

Podemos decir que cualquier terapia, en cuanto a número de sesiones, tiene dos componentes:

  1. General. Son conceptos globales que se aplican a la mayoría de tratamientos. Vienen a ser los siguientes:
    1. La evolución del paciente/cliente determinará el número de sesiones. Se presentan, normalmente, 3 tipos de evolución al aplicar una terapia:
      1. No hay cambios positivos en 3 a 4 sesiones. En este caso se modificarán los parámetros al alza si, aun así, si no hay mejora, se dejará de aplicar.
      2. Hay cambios positivos. Se seguirá hasta su final/recuperación/rehabilitación del paciente/cliente.
      3. Hay fase de estancamiento. El tratamiento ha tenido cambios positivos, pero ha llegado a una fase de estancamiento. En este caso se le planteará al paciente/cliente:
        1. Dejar el tratamiento o sustituirlo por un tratamiento combinado con otras técnicas terapéuticas. Como puede ser: ultrasonido + electroterapia.
        2. Aumentar los parámetros al alza para descartar el fenómeno de acomodación.
    2. Frecuencia del tratamiento vendrá definida por el tipo y fase patológica:
      1. Aguda. Esta comprende las primeras 48 a 72 horas de un traumatismo. Se caracteriza por estar inflamada la zona a tratar. Se aconseja:
        1. No tocar. Intentar no movilizar el tejido lesionado y sus relaciones biomecánicas. Esto facilitará una buena cicatrización/reparación.
        2. Dar descanso. Hay que dar reposo para facilitar el proceso de cicatrización/reparación.
        3. Tomar antiinflamatorios. Si se puede. Se debe recordar que hay clientes/pacientes que pueden ser alérgicos a medicamentos, productos o simplemente tengan una enfermedad que les impida aplicar frío en la zona lesionada como la Hemoglobinuria.
      2. Subcrónica o Subaguda. Está comprendida entre las 72 y 120 horas (entre el 3 y 5 días). Se caracteriza por ausencia de inflamación pero que aparece cuando se moviliza el tejido lesionado. En estos casos se pondrá frío cuando aparezca la inflamación y se pondrá calor cuando no esté a no ser que aparezca cuando se aplica.
      3. Crónica. A groso modo se considera crónico a la fase de cicatrización/reparación que está fuera de esas 72 horas. Se caracteriza por no estar inflamada la zona a tratar y el dolor viene a ser, como norma general, constante pero de baja intensidad. Ya no es el dolor agudo e intenso de la fase aguda. En esta fase no se recomienda el uso de crioterapia, es más, lo contrario, calor.
  1. Específico. El número de sesiones viene definida por, norma general, 3 condicionantes:
    1. Patología. Miopatías; Neuropatías; Osteopatías…
    2. Objetivo terapéutico. Analgesia; Estiramiento muscular; Antiespástico; Antiinflamatorio…
    3. Aunque existen tres sólo hablaremos de la aguda y la crónica:
      1. Aguda. En estos casos la frecuencia será: diaria. Si la fase aguda va asociada con inflamación, que es lo normal, la aplicación de calor está contraindicada.
      2. Crónica. En estos casos se puede espaciar las sesiones: 2-3/semana.

Las indicaciones siempre están vinculadas con los efectos fisiológicos que produce la técnica/agente físico aplicado.

Las indicaciones aparta de la evidente, bajar la temperatura, son las siguientes como norma general.

  1. Afectación aparato circulatorio. Conseguimos:
    • Vasoconstricción. Cuando la temperatura aplicada es fría pero no inferior a 10ºC.
    • Vasodilatación. Cuando la temperatura aplicada es fría pero inferior a 10ºC.
    • Reducción del flujo sanguíneo. Por efecto vasoconstrictor que produce el frío por dos vías:
      • Afectación sobre la musculatura lisa de los vasos.
      • Afectación a través de los receptores sensitivos de la piel que inducen una respuesta refleja de las fibras adrenérgicas.
    • Reducción de la permeabilidad capilar. Las células del telio vascular están más juntas. Reduciendo la extravasación del líquido de los vasos al intesticio (espacio intesticial).
    • Aumento de la viscosidad de la sangre. Se vuelve más espesa.
    • Respuesta oscilante de Clarke y Lewis. Se da cuando:
      • Los tiempos de aplicación/exposición al frío son superiores a 15 minutos.
      • Se pasa de forma alternante de vasoconstricción a vasodilatación cada 15 minutos.
      • Se produce para evitar un daño hístico.
      • Especialmente visible cuando la zona afecta tiene/alcanza 10ºC o menos.
  1. Disminución del metabolismo. Las células/tejidos reducen su actividad. Consiguiendo:
    • Reducir el metabolismo hístico. En la zona de aplicación.
    • Reducir la demanda de oxígeno (hipoxia). En la zona de aplicación.
    • Reducir la actividad fagocitaria. Afectación al sistema inmunológico.
    • Reducir la despolarización. Afectación al potencial de membrana.
    • Reducir la liberación de sustancias proinflamatorias.
  2. Afectación al SN. Especialmente el periférico. Se consigue:
    • Reducir la velocidad de conducción. Esto conlleva analgesia.
    • Bloqueo/Reducción sináptica. La información no puede viajar por anestesia de las fibras nerviosas.
    • Inhibición del arco reflejo.
    • Aumento de la actividad de las motoneuronas alfa. Especialmente indicado, por ejemplo, para disminuir la espasticidad. Fibras extrafusales control de la musculatura esquelética.
    • Disminución de la actividad de las motoneuronas gamma. Especialmente indicado, por ejemplo, para disminuir la espasticidad. Fibras intrafusales control del tono muscular. Una crioterapia de 30 min tiende a producir una bajada de tono durante 90 min después de la aplicación. Esto favorece la kinesioterapia; la propiocepción y la reeducación del movimiento.
    • Aumento de la propiocepción. Especialmente cuando se baja la espasticidad facilitando los trabajos de kinesiología.
  3. Antiflogogístico. Efecto antiinflamatorio. Especialmente para:
    • Artropatías. Como la Artritis reumatoide; Artritis agua y subaguda; osteoartritis…
    • Inflamación de la bolsa serosa.
  4. Afectación musculoesquelética. Conseguimos:
    • Mejora de la cinesioterapia (criocinética). La aplicación previa a la movilización mejora los resultados por su efecto: analgésico; antiinflamatorio; antiespástico (tanto por daño congénito como adquirido, ACV); …
    • Reducción del tono. Relajación muscular
    • Reducción del clonus. Alternancia rápida entre: contracción/relajación de los músculos.
    • Reducción de la contracción. Debido a dos procesos:
      • Afectación a la conducción nerviosa
      • Afectación al aporte sanguíneo.

Los riegos habituales se tienden a clasificar en tres tipos:

– Habituales. Estos vienen a ser los siguientes (como norma general):

  • Enrojecimiento de la piel. Normalmente postaplicación al intentar, la zona afecta, recuperar la temperatura normal. Esto lo consigue con vasodilatación.
  • Sensación de frío. En la zona de aplicación.
  • Sensación de quemazón o ardor. Producido por la activación del tronco del encéfalo al mediar en la inhibición de los impulsos nerviosos dolorosos.
  • En la zona de aplicación.
  • Frío en la zona tratada. Durante y después de tratamiento, durante un periodo de tiempo.
  • Piel blanca por vasoconstricción. El aporte sanguíneo se reduce en la zona.
  • Disminución o pérdida de la sensibilidad en la zona aplicada.

– Ocasionales.

  • Picor.
  • Piel cianótica. Normalmente se produce se produce por la retención de metabolitos de desecho. Otro motivo es que el paciente/cliente tenga hipersensibilidad al frío. En este caso se cambiaría la técnica terapéutica por otra.

– Raros.

  • Quemadura por frío.
  • Hemoglobinuria paroxística por frío. Es un tipo muy raro de anemia hemolítica autoinmune (CIE-10: D59.6) que sólo se han descrito casos en tratamientos sistémicos.
  • Parálisis de los nervios periféricos o Detención de la conducción nerviosa. Para que se diera el caso deberían alcanzar los tejidos, en la zona de aplicación, una temperatura por debajo de 9ºC para detener la conducción nerviosa y debajo de 5ºC la parálisis del nervio periférico.

General.

  • El paciente no colabora. Por cualquier patología; alteración cognitiva y/o conductual.

Específica.

  • Tejido que sufre isquemia.
  • Síndrome de Raynaud.
  • Afectación sensitiva. Por analgesia o por hipoestesia cutánea.
  • Respuestas anormales tensionales y cardiacas ante el frío.
  • Alergia al frío.
  • Lesiones de la piel. Por riesgo de infección.
  • Destrucción de los eritrocitos.

La solución, para la mayoría de los casos anteriores, es bajar la intensidad para adaptarlo al paciente/cliente.

Las precauciones habituales son las siguientes:

  • Implantes metálicos/marcapasos. Dependerá de la capacidad de penetración y el tiempo de exposición.
  • Por tema preventivo.
  • Diseminación de enfermedades. Debido al efecto vasodilatador. Ya sea durante la aplicación de la técnica (Respuesta oscilante de Clarke y Lewis) o postaplicación (intento de recuperar la temperatura corporal).
  • Afectación sensitiva. Por riesgo a producir quemaduras. Se dan normalmente en diabetes.
  • Riesgo de diseminar por la vasodilatación.
  • Tiempos y aplicaciones. No superar las 6 aplicaciones al día (normalmente 3 al día) y el tiempo de cada aplicación no debe superar los 20 min. (normalmente 10 min.) Esto acontece a que si se superan estos tiempos y aplicaciones tiende a suceder:
    • Aumento del índice de infección, mayor posibilidad de caer enfermo.
    • Afectación a la cascada de coagulación.
    • Afectación a la neoformación de tejido.
    • Afectación articular. A distintos niveles:
      • Se vuelve más denso/viscoso el líquido sinovial.
      • Compactas las estructuras periarticulares, complicando la movilización articular.
      • Afectación al reflejo artromiotático. Provocando descoordinación motora.
    • Reacciones de defensa. Posibilidad de espasmos, piloerección y dolor.
  • Aplicaciones sistémicas. Todo el cuerpo. Posibilidad de producir: Hemoglobinuria paroxística por frío. Es un tipo muy raro de anemia hemolítica autoinmune.
  • Aplicaciones regulares y mantenidas en el tiempo. Riesgo de aumentar la posibilidad de lesión, especialmente en deportistas, por:
    • Enmascarar el dolor. Alteración de la percepción del dolor.
    • Por afectación a la fase de recuperación.

En estos casos el paciente deberá decidir, derecho de autonomía, si se acepta o no el tratamiento. Se recomienda al paciente/cliente que cuando tome su decisión tenga en cuenta dos conceptos importantes:

– Riesgo/Beneficio.

– Rango terapéutico.

Las alternativas al tratamiento vendrán definidas por la patología y estado de salud del paciente/cliente. Dicho lo cual las alternativas habituales son:

  1. Dolor, por síntoma:
    1. Dolor agudo.
      1. Corriente galvánica con carga positiva.
      2. Foresis.
        1. Iontoforesis
        2. Ultrasonoforesis
      3. Estimulación sensitiva. A través de: Diadinámicas, TENS bifásica asimétrica…
      4. Crioterapia y Termoterapia. Dependerá de la etiología y la cronología de la patología.
      5. Procedimientos médicos y farmacológicos.
    2. Dolor crónico.
      1. Estimulación muscular.
      2. Estimulación sensitiva. A través de: Diadinámicas, TENS…
      3.  Foresis.
        1. Iontoforesis
        2. Ultrasonoforesis
      4. Crioterapia. Mediante coldpack; cremas…
      5. Termoterapia. Mediante coldpack; cremas; Diatermia; ultrasonido…
      6. Procedimientos médicos y farmacológicos.
  1. Contracturas.
    1. Corriente galvánica con carga negativa
    2. Foresis.
      1. Iontoforesis
      2. Ultrasonoforesis
    3. Estimulación sensitiva. A través de: Diadinámicas, TENS…
    4. Estimulación muscular. A través de: Diadinámicas, TENS, Interferenciales, Rusas…
    5. Estimular vasodilatación. A través de: calor seco, diatermia, microondas…
    6. Mediante: Calor seco; Cremas; Diatermia; ultrasonido, calor. (Para el dolor)
    7. Vendajes; K-tape
    8. Procedimientos médicos y farmacológicos.
  2. Inflamación.
    1. Corriente galvánica con carga positiva o negativa.
    2. Foresis
      1. Iontoforesis
      2. Ultrasonoforesis
    3. Estimulación sensitiva. A través de: Diadinámicas, TENS…
    4. Vendaje; K-tape
    5. Procedimientos médicos y farmacológicos.
  3. Edema.
    1. Corriente galvánica con carga negativa.
    2. Foresis.
      1. Iontoforesis
      2. Ultrasonoforesis
    3. Estimulación sensitiva. A través de: Diadinámicas, TENS…
    4. Estimulación muscular.
    5. Estimular vasoconstricción. Por medios: crioterapia; cremas…
    6. Drenaje linfático. Ya sea manual o instrumental.
    7. Vendaje; K-tape
    8. Procedimientos médicos y farmacológicos.
  4. Disfunción articular.
    1. Kinesioterapia, Técnicas Genot.
    2. Estimulación muscular.
    3. Estiramientos postisométricos.
    4. Estiramiento miofascial.
    5. Vendaje; K-tape
    6. Procedimientos médicos y farmacológicos.
  5. Tendinopatías.
    1. Masaje Transverso Profundo/Cyriax.
    2. Vendaje; K-tape
  6. Puntos gatillo
    1. Ecoguiada o no.
    2. TNM

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